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ALT, un laboratorio de alteridad

ALTeridades & ALTocalcifilico conformamos el Laboratorio ALT, ahora ALT-haus, concebido como un nicho de creación e investigación desde las artes visuales que se ha interesado por el concepto o la condición de ALTERIDAD, nuestra génesis etimológica es ALT, implicando precisamente al Otro y a sus infinitas derivas que brindan un panorama estético amplio y atractivo. 

 

 

 

Este proyecto creativo, un espacio mental, un laboratorio con dinamismo que se activa desde lo más privado, pero involucrando lo público y el impacto en la ciudad, en la urbe y en la pertinencia para el territorio, desarrollándose desde hace 12 años en Pereira; inicialmente por la condición propia de ser, el reconocimiento natural, transgresores del género, es decir del régimen político heteronormativo y binario, así como la identidad que no solo responde sobre lo que soy sino también de cómo se luce, de cómo se expresa el ser ante la sociedad y reafirma quién es; por tanto, lo TRANS y la ALTERIDAD se han convertido en ejes que trazan  el devenir de nuestra vida, temas fundamentales y focales a través de los que hacemos todo el despliegue de nuestra práctica creativa, de nuestra visibilidad y posicionamiento político frente al mundo, así como nuestra decisión y necesidad de ALTerarlo…

 

 

“Lo TRANS y la ALTERIDAD se han convertido en ejes que trazan  el devenir de nuestra vida, temas fundamentales y focales a través de los que hacemos todo el despliegue de nuestra práctica creativa, de nuestra visibilidad y posicionamiento político frente al mundo, así como nuestra decisión y necesidad de ALTerarlo”

 

 

 

En la cotidianidad y cuestionamientos de la ALTeridad y las identidades TRANS, las nuevas feminidades y masculinidades, estamos en la situación  y exigencia de reflexionar sobre nuestros cuerpos, nuestra imagen, el lenguaje, incluso los nombres de registro, nuestras familias y relaciones con las instituciones; que de  cierto modo controlan el cuerpo e implican en las subjetividades de los individuos modelos, esquemas y estereotipos que se estructuran como norma que de algún modo  no permiten la fluidez del ser ni la autonomía; transgrediendo la otredad en un mundo que pide diversidad, que es lo más natural. Es ahí cuando empezamos a encontrarnos casualmente  y amistosamente con nuestras musas de la noche, personas atraídas por la estética gótica, las mujeres trans, las y los trabajadores sexuales, los indigentes, y por último pero no menos espectaculares  las artistas Drag queen, aquellos ciudadanos que muchos consideran parte de la “periferia” pero que hoy están más presentes en la escena citadina, siendo visibles y tomando un espacio que siempre les ha pertenecido; aquellos con quienes  compartimos eso de estar por fuera de la norma, motivación que actualmente deriva en la ampliación de una gran familia de machas fieras dispuestas a crear y tejer otras conexiones.

 

 

“Aquellos ciudadanos que muchos consideran parte de la “periferia” pero que hoy están más presentes en la escena citadina, siendo visibles y tomando un espacio que siempre les ha pertenecido”

 

 

Estos personajes definitivamente nos encantan y con ellos nos sentimos identificados, a través de estos logramos reafirmarnos en la lucha, en ese acto de ser, del acto vivo empezamos a reconfigurarnos, sabiendo que hay una potencia en el lenguaje visual y las múltiples expresiones en que este toma forma; en el vestido, la forma de caminar, la manera de hablar, la forma del cuerpo y en la manera de encarar al mundo qué te dice  “aquí, no eres deseado”, quizás porque no eres del todo legible a sus ojos y sistemas. Es en este momento en el cual la ALTERIDAD se apropia de nosotros y empezamos a explorar los lenguajes que nos interesan, lo visual, lo teatral, las máscaras, las prótesis, las pelucas, los accesorios, el maquillaje, los objetos, tacones, o medias veladas, encontrando en ellos nuestras armaduras, como segunda piel, en la posibilidad de reinventarnos, de transitar, de fluir, de reírnos de la identidad y la heteronorma.

 

 

Ahora  sí, ¡Listas para el escenario! el cual no es precisamente el de un teatro sino el cotidiano, el de la vida social, la calle, el íntimo, el de la creación, el de la investigación. Empieza a develarse un universo realmente profundo, con mucha historia a nivel local, nacional y mundial. Por ende muchos referentes, sin embargo, unos han influenciado y marcado más que otros, expandiendo nuestra visión estética y ética de este camino, en el cual  habíamos transitado, desde la forma como dibujamos las cejas o los ojos al maquillarnos, o la sutil o agresiva respuesta que le damos a algún transfóbico.

 

Regularmente, los performer Drags se encuentran en espacios de diversión como son las discotecas o espacios de homosocialización, lo cual nos parecía demasiado normalizado, normalizante y restrictivo; ese deseo y ahora necesidad que teníamos de llegar a cualquier escenario público para exponernos, ya sea para divertirnos y a veces incomodar a otros, nos ha llevado a la calle, en el día o la noche, a los centros comerciales, al supermercado o a la tienda de la esquina, y así conocer las reacciones de las personas. Estos ejercicios son concebidos como la acción performática, sin embargo nos encontramos en un devenir auténtico y fluido, de algún modo la vida se desarrolla bajo tantas dimensiones que ha sido difícil decidir en qué momento inicia un performance o en qué momento termina, ya que la condición de ser, del ser sujeto y de ser un cuerpo, nos lleva a pensar que nuestra identidad no es estática, es móvil, es nómade es una ALTERIDAD, ES UNA PERFORMATIVIDAD, es el acto de la vida desarrollándose, es una narrativa líquida que se construye a cada segundo, la diversidad revelándose al régimen que instaura lo humano, un ser social, orgánico, espiritual que se recrea  y refuerza, pues lo que parece tan natural no los es tanto y la tecnología es el cuerpo por sí mismo y no sólo aparatos eléctricos, el cuerpo y sus accesorios se vuelven artefactos que cuentan historias, que transmiten mensajes.

 

 

Así, descubrimos la inmensa complejidad de todos los lenguajes que hemos aprendido a expresar desde nuestra corporeidad, la pintura al maquillarnos, la performance en reacciones y los otros, el  vestuario que se diseña y se produce, los accesorios que se reciclan, la luz que nos acentúa, todo esto tiene que ver con lo moldeable, un poco con el control pero también con el descontrol, con lo técnico pero también con lo encontrado al azar.

 

El universo para explorar cada vez ha sido más visible pero al mismo tiempo más basto. De este modo el arte Drag ha sido la gran puerta de entrada para  la creación en diferentes ámbitos como el collage, la instalación o ensamblaje de objetos y vestuario que se han colectado durante nuestra experiencia de vida compartida. Estos elementos han sido intervenidos o ALTerados accidentalmente e intencionalmente cargándose de sentido, han llegado a nuestras manos de diversas formas, algunos han sido regalados, otros encontrados, creados o rescatados, los cuales han convergido en nuestra casa, dispuestos a convertirse en unidades cronológicas  de sentido. Por tanto estos no son una finalidad, sino más bien un relato arqueológico que se integra al devenir y al azar de nuestra relación.

 

 

Todos estos objetos que nos han contribuido en la construcción y deconstrucción de nuestra propia imagen, guardan un espacio emotivo y singular para nosotros, es con ellos que nos hemos creado y recreado, junto a ellos nos hemos dado vida, son nuestros parientes, son nuestras arqueologías personales que guardan una magia activa, porque ellos mismos son escenarios en los que intervienen manos y mentes creadoras que los transforman, que los enaltecen en su posibilidad plástica y moldeable, reflejo de nuestra humanidad y alteridad. 

 

Este camino sobre la ALTeridad, la transgresión y el objeto estético nos ha relacionado directamente con referentes que han potenciado el proceso de nuestra creación, indagando sobre las estéticas tribales, el punk y el postpunk, lo grotesco, lo abyecto, el dadá, lo queer, y el transfeminismo; de tal modo que las propuestas que surgen del colectivo pueden nacer en el devenir y el azar, o por el contrario puede ser una puesta planeada, escrita, producida y ensayada, en las que hacemos uso del humor, la ironía, la exageración, la vulgaridad, la artificialidad, la ostentosidad o el carácter afeminado, sin ser por sí mismas una finalidad o una concreción, sino una posibilidad de continuar cayendo en este abismo que es la vida.

 

 

Escrito por: ALT-haus (Ver más en ALT)

Editado por: Leo Hernández

Fotografía por: Julián Salazar (@juliansalazarvalencia en instagram)

Agradecimientos especiales al Museo de Arte de Pereira por permitir realizar estas fotografías y acompañar el proceso de difusión

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