A Simón Carrillo le sobraban razones para irse. Cuando él y su familia vieron que la cosa no pintaba muy bonito en Cabudare (Venezuela), decidieron partir evitando morir a manos de algún malandro. A lo mejor se cansó de asistir a fiestas y reuniones donde solo escuchaba las voces de los que consideraba sobrevivientes de la cotidianidad, los sobrevivientes del hampa motorizada, los sobrevivientes del hampa a

No sé cómo describir lo que sentí el día del anuncio oficial. Sin duda lo veía venir pero nunca me sentí preparado. Para aquel entonces no era más que un niño de doce años que había disfrutado vivir en la misma calle toda su vida. Avenida Principal de San Luis, Residencias Mary Carmen, piso tres, apartamento 32. Mi mamá me despertaba todos

“Caracas, la ciudad más peligrosa del mundo” Televisión, radio, Internet, de boca en boca, en las conversaciones diurnas, en las conversaciones nocturnas. Creo que la abrumadora repetición redujo la tragedia a un simple cliché. Las 5235 personas asesinadas anualmente se convirtieron en un burdo número, solo un dato más. En este contexto de falta de paz sin guerra pasan desapercibidos individuos increíblemente peculiares. Hora pico en la estación