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Escrito por: Julián Salazar (Colombia) Portada: Obra sin título - Ronald Prado (Colombia) BOGOTÁ, 20 DE OCTUBRE Se dice que recurrimos siempre a lo simbólico, como arma inorgánica de comprensión, en definitiva el motor milenario de este mundo, la posibilidad de existencia en su máxima expresión. El lenguaje es esa posibilidad que puede escalarse con suficiente fortaleza o simplemente puede ser el agua fangosa que recubre nuestra energía vital. Por eso,

Desazón, pesadumbre, fatiga, apatía, fobia al día, fobia a la noche, falta de apetito, alergia al amor, alergia a los vecinos, repulsión, escozor, salpullido, asco, intolerancia, desgano, bulimia, aversión al sol, celos de luna, deseos constantes de trasbocar, miedo al no, miedo al sí, desidia, indiferencia, escalofrío, aborrecimiento laboral, pena ajena, irritación, repugnancia, inapetencia, impotencia, quemazón, trastorno obsesivo de personalidad;

 // Obra: Soledad Aza Fuente: Exposición de pinturas realistas sobre marmol  Me veo obligada a invitarlos a mi matrimonio.  Lo sé, no es muy cordial de mi parte, pero finalmente tuve que admitir que necesito un par de cosas materiales de ustedes; porque ya mi alma no pesa ni un gramo, la incineró el tiempo y un amor mal pagado. Voy a inventarme una

// Quizá la esperanza ya no será nuestro caso, la destrucción no ha escatimado sobre ambos. Éste puede ser el último puñado de palabras para vos o eso creería, porque muchas veces, en muchas historias, los puntos finales se convierten en suspensivos por obra de fantasmas y de duendes. Algo en mí quisiera, a decir verdad, un punto seguido no un punto cortante, de esos que hacen esconder el

 // Fotografía por Julián Salazar Nos acaricia levemente la corriente que sondea las esquinas de la noche, cómo quiero sumergirme y morir en ese suspiro que sale de tu boca, cómo ansían mis manos ser correspondidas y provocar el deseo. Te miro, y busco comprender aquel misterio que encierras, te ríes, sabes que me tienes tras el brillo de tu boca, me tomas de la mano

Ya no, aquel salto tímido que me robaba una sonrisa, Ahora es tan solo amotricidad. El hecho de que no comprendas mis palabras ya no es fraterno, la ingenuidad ya no conquista, aquella incomprensión disfrazada de sonrisa se me hunde en la desgana. Y ahora en la cama, Tus grandes y pequeños senos apenas si me tientan. Atónito, veo a las sábanas repartir tiquetes de ida, sin regreso, con