Autor Juan José Cárdenas Villegas

El chofer me devolvió 200 pesos después de recibirme con su rostro resignado, indiferente y cortés un billete de 2000, en el siglo XXI la cara de Santander nos indica acceso al transporte público. El vehículo anaranjado y ruidoso se encuentra casi sin pasajeros, sí, todos fuimos raptados de la cama por cumplir con el horario del hombre moderno, las horas

Es una buena mañana la que ilumina los tejados azules carcomidos por el tiempo, la lluvia y la humedad. La extrañeza, el diseño de sitios cuasi urbanos semejantes a plazas, el piso totalmente adoquinado y adornado, las múltiples escalinatas y rampas para ascender y descender, incluso lámparas de calle (que con el adoquín dan una excelente combinación) y verjas con