Entre Libros y Novelas

Andrés Burgos nació en Medellín en 1971. Su obra se basa principalmente en la producción literaria, tres novelas publicadas, entre las cuales se encuentra Mudanza, que habla sobre la relación amorosa de una mujer y el impacto social de un inmigrante en los Estados Unidos. Manual de pelea, una historia tocada en su trasfondo por la Colombia consumida por el narcotráfico en los años 80s, mientras un niño trata, casi inconscientemente, de huir de ese conflicto por medio de la literatura; y por último, No en los cines, que narra la epopeya de dos jóvenes que viajan en búsqueda de ideas para crear un documental. En el 2012 lanzó el guion de Sofía y el tercosu producto más exitoso – en el marco del estreno de la adaptación para la pantalla grande de este texto.

Además de su vocación literaria, dirigió Sofía y el terco, la cual contó con la actuación de Carmen Maura, una de las chicas Almodóvar. Su trabajo principal está en la televisión, ha hecho parte del equipo creativo y guionista de producciones nacionales como Hasta que la plata nos separe, La Prepago, Aquí no hay quien viva, entre otros. El producto más reciente en el cual participó, fue en la adaptación latina de Breaking Bad.

Mientras el reloj marcaba el medio día y la estancia se colmaba de un delicioso aroma a alimentos calientes, conversamos un poco sobre su vida, sobre la vida del cine y del arte.

Mateo Ortiz: Según Wikipedia usted es un escritor ¿Se considera escritor?
Andrés Burgos: Después de cuatro libros publicados y de vivir de la escritura, sí. Yo soy un escritor a veces para pantalla, a veces para el papel. Pero sí, vivo de escribir.

M.O.: ¿Cuáles son las desventajas de ser categorizado como un “escritor joven”?
A.B.: Yo ya no soy un escritor joven. Hubo un momento en que lo fui, pero uno ya a los cuarenta, no creo que se puede considerar un “escritor joven”. Por lo menos frente a la escritura queda el consuelo de que a medida que se va dejando la juventud atrás, tiene uno a veces más elementos para escribir. En el caso mío, espero que sea así.

M.O.: Como padre de obras literarias ¿Cuál fue su parto más doloroso?
A.B.: El que va a venir. Siempre el más complejo es el nuevo.

M.O.: Cuando los nombraron uno de “los 25 secretos mejor guardados de la literatura latinoamericana” ¿En realidad sintió que ese secreto fue develado?
A.B.: Yo creo que yo sigo siendo un poquito secreto, porque la verdad yo no es que tenga una cosa muy masiva en cuanto a difusión o en cuanto a ventas. Esa calificación tan pintoresca fue creada por la Feria del Libro de Guadalajara; se usó para reunir algunos nombres latinoamericanos que no tuvieran gran publicidad. Y pues, yo sigo sin tener gran publicidad. Por lo menos salgo en las letras pequeñas al terminar la telenovela.

M.O.: Al momento de escribir el guión de Sofía y el terco ¿Algún aspecto de su vida permeó la historia?
A.B.: Muchos aspectos. Gran parte de la historia, inicialmente en el diseño de los personajes, está basado en la relación de mi papá y mi mamá.

M.O.: ¿Qué sintió usted, como persona del común, al codearse con las altas esferas del cine y la televisión colombiana?
A.B.: Yo no sé si me codeé con la crema y nata. Yo tampoco podría pasar como parroquiano del común frente a la gente del gremio de la televisión, porque yo llevo diez años trabajando en él. Entonces esa experiencia me ha llevado a trabajar con la mayoría de los actores.

M.O.: Para usted ¿Qué es la fama?
A.B.: Una persona se puede considerar famosa cuando la reconocen en la calle. Famosos los actores. Ahora en día hay algunas personas que creen que alcanzaron la fama por alguna resonancia pública; pero esto es otro espejismo que montan las redes sociales.

M.O.: ¿Qué es el “sueño americano”?
A.B.: El sueño americano es una promesa de ciertas comodidades físicas y económicas que para muchos representan un cambio de vida, es sueño. Para mí que viví allá, no era algo particularmente atractivo, ni que me hablara a mí directamente.

M.O.: ¿Usted está de acuerdo con esa frase de Fernando Vallejo que dice que “Colombia es uno de los países en donde más tranquilo se muere porque uno no sabe de dónde vino la bala”?
A.B.: Es que Fernando Vallejo es un polemista y un exagerado; pero a mí me gusta un montón, a mí me agrada que use esa exageración, que toque puntos clave del sentir colombiano y nos haga pensar críticamente. Ahora bien, esa violencia que él evidencia en la frase, en ocasiones está presente en mi obra, aunque últimamente no es lo más evidente, pero yo tampoco creo que esté exento de la violencia.

M.O.: ¿Para usted qué es lo más molesto cuando lo entrevistan?
A.B.: Las preguntas personales cuando tocan mucho mi parte íntima.

M.O.: En la carrera que yo estudio hay muchos de mis compañeros que esperan desarrollar su profesión en el ambiente del cine ¿Qué consejo les daría?
A.B.: Que vean cine, que vean y vuelvan a ver. Porque estando en el inicio y durante el estudio de la carrera, es el momento para invertir muchas horas metido en una sala de cine.

Si me preguntan dónde estoy, siempre respondo lo mismo: perdido entre las afluentes de palabras de tinta y almas papel. Si me cuestionan acerca de quién soy, nunca sé; pero sí sé quién no soy: alguien que sabe quién es. Palabras más, palabras menos soy quien menos espero y espera. ¿Bibliófilo? ¿mamerto? ¿monocromo que se cree caleidoscopio? ¿borgiano por gusto y barroco por omisión? ¿gricoquimbayista? ¿melómano de tres canciones? ¿anacrónico cliché? ¿premoderno del posmodernismo? Juzgue usted.

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