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Bienvenido Forastero

Fotografía por Felipe Giraldo

BIENVENIDO FORASTERO, PERO LA “R” DE MÁS SE LA REGALO


Sí señor, la “R” de más se la regalo y con ella le sugiero que grabe en su mente la palabra Respeto.

Hace poco, en una cotidiana conversación con @Linamunera04, se dio la oportunidad de hablar sobre un tema que afecta a nuestra ciudad, y es la cualidad que le otorgan a nuestras mujeres de “fáciles”, libidinosamente hablando, y fue algo gracioso encontrarle un sentido histórico a ese dicho popular Colombiano “Siga así y no va a llegar a ningún Pereira”.

@Linamunera04 me explicaba que años atrás, en el campo Risaraldense, los campesinos trabajaban muy duro, con el fin de gastar su jornal con una mujer que por algo de dinero le brindara un rato de compañía, si el trabajador desarrollaba sus labores con pereza, su patrón le llamaba la atención haciendo referencia al precitado dicho.

¿Cuántos de ustedes no han tenido que aguantarse la rabia al escuchar que si a una pereirana le dicen que se siente, ella se acuesta? Este último surgió en las ferias creadas por Valeriano  Marulanda, quien fue presidente del Concejo Municipal, cuando a estas llegaban de varios lugares del país los comerciantes de ganado para hacer sus negocios a Pereira, expresó el historiador Mario Montoya. Por lo tanto, detrás de los comerciantes, arribaban las mujeres de otros lugares del país, quiénes terminaban el día bebiendo y pasando la noche con estas personas adineradas, en busca de obtener parte de la gran fortuna que poseían [1]

Esta columna, es un llamado a la reivindicación de nuestras mujeres, ésas que como pereiranos oriundos o como en mi caso por adopción, vemos cada mañana que nos levantamos y ellas están trabajando incluso antes que nosotros, madres cabeza de hogar que como en otros lugares del mundo tienen la capacidad de ser Madres y Padres al mismo tiempo, ésas que con su sonrisa nos cautivan y nos animan a seguir, ésas que le dan un valor agregado a nuestras vidas, ésas que un día decidieron dejar de hacer parte del común de la humanidad y ser abogadas, enfermeras, meseras, concejalas, gerentes, estilistas y que nunca perdieron su femenino encanto que hoy en día le impregna todo el talante de pujanza con que esta ciudad crece a pasos agigantados, esas pereiranas que rememoran la existencia de las 140 trabajadoras que murieron en el incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en New York en 1911, hecho que hoy les permite tener mejores condiciones de trabajo y participar activamente en política. Esa mujer pereirana de pensamiento libre, que trabaja en igualdad de condiciones a nosotros y de las cuales se puede predicar una verraquera natural inexplicable, ésa mujer amable, luchadora y que no se queda en sueños, sino que hace algo a diario por cumplirlos. 

La mujer pereirana, tuvo lugar en los inicios de la historia de la ciudad, incluso en la repartición de solares efectuada en la fundación de Pereira, se entregaron tierras a mujeres solteras. Esto implica que las mujeres tuvieron acceso a la administración de propiedades durante el siglo XIX, algo más bien excepcional. De acuerdo con Hugo Ángel “Vale decir, que no se excluyó en el reparto a mujeres solteras a quienes se les hubiera podido omitir por considerarlas improductivas, acordes con el pensamiento machista de nuestra sociedad”. De hecho, el primer acto de compraventa legalizado en notaría se realizó en 1872 entre las señoras Gavina Villa y María Josefa Acosta por concepto de 17 pesos con 60 centavos de una ‘Pieza Pajiza’ (Ángel 1983: 144). Esto muestra unas mujeres con cierta autonomía económica desde la génesis de la ciudad [2]

Pereira, es una ciudad en constante evolución, y ninguno de nosotros somos ajenos al progreso que a diario vivimos. Tenemos errores en nuestra administración, como cualquier ciudad, pero eso no ha sido óbice para hoy ser calificada como la ciudad más importante del eje cafetero y como potencial centro de desarrollo cultural, industrial y turístico, nuestras mujeres han desarrollado un papel fundamental, pues están presentes en todos los órganos de dirección de la ciudad.

La próxima vez que un forastero quiera agregar esa R, debería recordar que acá podrá encontrar las mismas locuras que tiene en su lugar de procedencia, sin embargo, Pereira, con su amabilidad natural lo arropará con un manto de humildad y alegría, y además olvidará si alguna vez la maldice, en ningún momento sentirá rencor por sus comentarios de mujeres sordas que todos en otras partes envidiarían, pero deberá tener claro que si sigue pensando así de sus mujeres, es contradictorio hacerlo porque, ¿acaso en qué lugar del mundo una discapacidad es considerada como atractivo, cómo negocio, como virtud? 

Virtuoso si es una obligación ser, pero para soportar esos comentarios absurdos con los cuales se califica la dignidad de una mujer de acuerdo a la calidad con que se brinda una experiencia que puede ser encontrada en cualquier parte del mundo. Una R de más no define una mujer, mucho menos define una ciudad. Esa R no permitiremos que sea implantada en nuestro legado cultural como un tatuaje de desagravio a una sociedad sin principios o con identidad prestada, no es la R con que se marca una raza, a menos que sea una R de raíces, de cultura y pujanza. (Conversaciones con @Ferevi).

Para argumentar en contra de esa R, mejor es usarla para Recordar a esa mujeres pereiranas que han hecho parte de la historia, Guadalupe Zapata, mujer afrodescendiente que no permitió que nadie hiciera nada por ella, porque le gustaba ser autosuficiente y que fue excluida de la lista de fundadores de esta ciudad al parecer por ser de raza negra. Josefa Niño de Hormaza, mujer que fundó el primer colegio de Pereira, Rita Arango Álvarez del Pino, madre cabeza de hogar que crió a dos de los colonizadores del departamento de Antioquia, Edilma Escobar, primera mujer profesional, primera mujer odontóloga graduada en Colombia quien trabajó por la profesionalización de las mujeres y constituyó la Asociación Femenina de Profesionales. Alba Lucía Ángel, escritora y principal exponente de la literatura femenina en Colombia, Lucy Tejada que lideró corrientes de arte contemporáneo en Colombia y Stella Brand, profesora de la Utp, pionera de estudios de género en la década de 1970.

Mujer pereirana, esencia de la ciudad, su dignidad es una y se respeta más que nunca, me siento orgulloso de tenerlas en cada amanecer.

[1] La verdadera imagen de las pereiranas

[2] Las mujeres, artífices de la historia de Pereira

Fastidiosamente sincero y el enrojecimiento de mi cara lo revela.A primera vista imposible de tratar, pero cuando se rompe el hielo el mas conversador de todos.Directo al grano, sin tapujos....Responsable con el mundo, prefiero pensar que no se nada y que nunca estoy preparado..... para siempre querer saber y mas y estar mas preparado.Deportista de domingos y me engorda solo la barriga.Pirata musical (no viviría sin música)....Tuve afiche de Britney Spears en mi habitación.... y uno Pikachú, fue inevitable no ver Ranma 1/2 y disfruté con Óliver Atom.Si no me gusta, no me gusta. Si es blanco quiero saber por qué, sino defenderé que sea negro.Me quedo con lo bueno, y olvido lo malo.Excelente para guardar secretos, al otro día los olvido.Perfil "Always Under Construction"

juandavid20@gmail.com

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