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Entrevista – Artista Mariano Esquivel

Entrevista – Artista Mariano Esquivel

Mariano Esquivel es un poeta del alma, un artista cuya obra trasciende a espacios que se encuentran en lo profundo del ser. Cada pincelada representa un pensamiento, un sentimiento, una reflexión en la que se desnuda y su espíritu se convierte en color para transmitir su esencia, su verdad, el mundo a través de sus ojos. Una mirada inquieta que investiga el cuerpo y la forma secreta de las cosas.

“El arte es sobre todo un estado del alma”
Marc Chagall

Si aceptamos la posibilidad de que el arte es parte intrínseca del alma, entonces podemos asumir que se trata de un ente vivo con el potencial de crecer y evolucionar con nosotros

En exclusiva para LAAAO hoy tenemos el gusto de presentarles a Mariano Esquivel un artista plástico colombiano de talla internacional.

José Mariano Esquivel López nació en Bogotá en 1965. En 1978 se trasladó con su familia a Venezuela y se residenció en la ciudad de San Cristóbal, Edo Táchira. En 1983 realizó estudios de arte en la escuela de Dibujo y Pintura Manuel Osorio Velasco, en la ciudad de San Cristóbal, Edo. Táchira. En 1985 viaja a Caracas para continuar sus estudios de arte y toma clases de dibujo junto al maestro Pedro Centeno Vallenilla. Paralelamente se matricula en la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas de Caracas y estudia Artes Visuales, de donde egresa con mención en Arte Puro, 1989. En 2009 regresa a Colombia y fija su residencia en Bogotá. Ha expuesto en numerosas exposiciones colectivas en varias ciudades de Venezuela y el exterior: Cuba, Colombia, Bolivia, España y Francia. Individualmente ha expuesto en la Alianza Francesa de Caracas. Ha realizado escenografías, performances, actividades teatrales en festivales nacionales e internacionales de teatro y danza; en la Bienal de Cine y Vídeo de La Habana, Cuba. Se ha desempeñado como docente en el Centro de Estudios Integrales del Diseño C.E.I.D. Así como profesor de las cátedras de Dibujo e Ilustración, Estudio y Comprensión del Hombre, Diseño de Joyas y tutoría de tesis en el Colegio Universitario Monseñor de Talavera, Caracas, entre 1992 y 1997. Ha escrito ensayos, textos de presentación para artistas, y poemas que han sido publicados junto con dibujos en catálogos, revistas y periódicos de Venezuela. Está representado en: La O.N.U; La Dirección de Cultura y Bellas Artes del Edo. Táchira; en la Fundación Banco Industrial de Venezuela, Caracas; y en colecciones particulares en Venezuela y el exterior.

COMO VOZ DE PIEDRA – COMO UN AXOLOTE

Hay gritos en la noche que dejan en el viento un hilo de angustia. Hay un recuerdo de ejecuciones donde los animales eran víctimas. Es el vuelo de aves nocturnas que espabilan el sueño y aparecen los fantasmas para la ficción de Mariano Esquivel.

Es la conformación de una mitología en la épica del guerrero que desgasta y se destruye para un espectro de seres americanos rodeados entre la realidad, (crueldad impositora) definición de dibujos y formas. La magia, (salvación evasiva) texturas, colores, gestualismos y transposición de planos como tiempos de pueblos. En Esquivel, hay un dibujo definido, extraído de la literatura para acoplarlo con lo vivencial; son imágenes zoomorfas, antropomorfas y vegetales. Seres anfibios con aletas para el mar yalas para el viento, para componer una leyenda en el espacio pictórico. Es un maravilloso mundo de personajes connotados de color, porque en Mariano Esquivel, el color es un regocijo, es nítido y fuerte, variado y emotivo.

Estas pinturas tienen una dualidad, intención del artista, la razón (Apolo) de elementos directos y contundentes, la intuición (Dionisos) disolución poética en el juego de la idea, peso de cultura occidental; la melancolías de un pasado destruido en las espaldas de la eternidad paisaje que habita, presencia indómita para la nueva creación.

Guillermo Abdala.
Caracas, 1989

P.- Mariano, bienvenido, háblenos un poco acerca de su infancia, de sus padres.

R.- Nací un 21 de septiembre de 1965, en la ciudad de Bogotá. Mis padres provienen de pueblos rurales del interior de Colombia, son personas sencillas que me enseñaron desde muy temprano la importancia de la unión familiar, la dignidad, el valor de la palabra empeñada y de la innegociable honestidad. Por caminos diferentes coincidieron mis padres en la capital de Colombia, en el caso de mi padre, porque su familia, propietaria de una finca en el Departamento del Tolima, cansada de pasar las noches aterrorizada entre los cultivos de café donde se ocultaban, por temor a los brutales ataques de los fanáticos de las dos facciones políticas que se disputaban el país en la década del 50, optaron por huir de la atroz violencia que lamentablemente aún perdura en esta parte del mundo.

Mi infancia transcurrió junto a mi hermano mayor y los cuatro hermanos que fueron llegando sucesivamente en un ambiente tranquilo y humilde, resguardado de las preocupaciones y sobresaltos de la vida cotidiana. Supongo que esa burbuja de serenidad y aislamiento de los aspectos ásperos del mundo contribuyó a crear una realidad paralela forjada en la imaginación y que devino en la personalidad introvertida y la timidez que aún me acompañan. Aunque muchas memorias de la infancia se han esfumado, recuerdo vivamente la llegada del hombre a la Luna, no había cumplido los cuatro años, pero sentí que algo mágico había ocurrido ante mis ojos, la euforia de los adultos ante esas imágenes borrosas se quedó para siempre y fue alimento de la imaginación. De ese mundo imaginario en continuo crecimiento había que salir eventualmente para ocuparse de los deberes escolares que asumía con resignada responsabilidad, en donde creí detestar la poesía que tenía que aprender y recitar de memoria; en donde había que lidiar con compañeros que preferían los juegos rudos, los deportes de fuerza y develaban bruscamente una malicia en la que nunca sobresalí. Creo que de aquel tiempo uno de los descubrimientos más importantes fue el de la amistad, que con el paso del tiempo valoro como un verdadero tesoro.

Hacía 1978 mi familia se trasladó a Venezuela y vivimos varios años en la ciudad de San Cristóbal, Edo. Táchira, desde donde me trasladé a Caracas para estudiar arte, a los veinte años, con muy poco dinero, sin conocer la ciudad, sin un lugar para hospedarme, y sin haber concluido la infancia.

P.- ¿Siempre quiso ser artista, alguien le motivó?

R.- Como muchos niños de mi generación, yo quería ser astronauta y sino, en el mejor de los casos, desempeñar cualquier oficio que me convirtiera en el héroe arquetípico de esos tiempos, aquél que denominábamos con admiración “el muchacho”. El arte no formaba parte de mi interés, cuando cursaba el segundo grado de educación primaria escribí un cuento fantástico para cumplir un deber escolar y descubrí inconscientemente que aquello era un desahogo, una forma de respirar mejor, de aligerar la presión en ese espacio ilusorio. Observaba semi hipnotizado los dibujos que realizaba un tío materno muy talentoso y deseaba trasmutar aspectos de mi mundo imaginario a través de dibujos como lo hacía él. Por aquellos días visité por primera vez una exposición de pintura en la que me desconcertó un collage de Picasso y encontré imposible que las obras hiperrealistas que contemplé pudieran ser obra humana y menos con los torpes rudimentos del pincel. Así que descarté ese camino, lo que no impidió que comenzara a dibujar los personajes de las historietas que compraba a escondidas con auxilio del lápiz y los creyones, que consideraba más amigables que los pinceles de los que me sentía indigno.

Si bien no tuve una persona especifica que me alentara a seguir el camino del arte, y fue la intuición la que actuó como una brújula asociada con la necesidad de “respirar” las que me llevaron de la mano, a diferencia de lo que ocurre en muchas familias latinoamericanas, en donde existe la arraigada superstición de que los artistas son una suerte de hibrido entre paria, bohemio y desdichado vagabundo de la pobreza, mis padres me apoyaron incondicionalmente cuando les manifesté que quería estudiar arte, incluso a pesar de que elegí el momento menos oportuno.

P.-Háblenos un poco acerca de su trabajo.

R.- He renunciado al propósito de controlador meramente racionalista en privilegio de la honestidad de la intuición, por lo que creo que mi trabajo es como un calidoscopio que se ha ido alimentando de múltiples inquietudes que se entremezclan a veces azarosamente en una suerte no intencionada de metalenguaje. Esas inquietudes buscan manifestase, asumir un lugar concreto en el plano de realidad compartido y eligen las herramientas y la forma que quieren tomar. Esas herramientas pueden ser las de la pintura, el dibujo, la instalación, la fotografía, la poesía, el análisis estético, el diseño, etc. Así que he incursionado en distintas áreas del arte en la medida que lo he necesitado, siempre procurando dejar fluir los conceptos a través del medio que les permitiera decirse mejor. Aunque la mayor parte del tiempo se lo he concedido a las artes plásticas, éstas siempre han sido un núcleo gravitado por la literatura y la filosofía. Razón por la cual en la década de los 90 hice una serie de pinturas como un intento de retribución a la literatura y sus hacedores desde el lenguaje y la expresión plástica, desde el contexto pictórico de su autor, desde su correlación con los libros, denominada “Torre del homenaje”; humildemente, agradecidamente, afectuosamente, con esos dibujos y pinturas quise acercar esos escritores a mi mundo, así como ellos, generosamente me había acercado al suyo. Posteriormente hice otras dos series con fuente literaria, esta vez originadas en el Quijote, denominadas: “Molino de Viento” y “Trovador”. La primera retomaba el pasaje del Quijote de la Mancha que relata el encuentro del Quijote con los molinos de viento que confunde con gigantes. En aquellas obras el Quijote era representado no como lo describiera Cervantes, sino como Alonso Quijano se imaginaba así mismo. Los Molinos de la contienda eran sustituidos por íconos de la cultura occidental. En el desarrollo de Molino de Viento, el Quijote se metamorfoseo paulatinamente en el personaje de la serie “Trovador”, suerte de juglar y trovador, símbolo del narrador errante del medioevo.

Las obras de carácter instalacionista han sido, bien, sustentadas en un poema de Borges o como respuesta a “La transparencia del mal” de Jean Baudrillard. Las otras, han sido de corte muy intimista.

Actualmente trabajo en una serie que llamo “Geometría del Color”, que tiene cercanías con el movimiento del Op Art y El Cinetismo, pero sin llegar a incursionar en ninguno de los dos ámbitos. Las obras de ésta serie sólo pretenden tener una aproximación a las posibilidades de la experimentación con el color y las formas geométricas, en la búsqueda de imágenes con carácter poético. Estas obras están habitadas en su mayor parte, por niños que interactúan con los espacios geométricos. Elegí a los niños para que jugaran en esos espacios sin un propósito consiente en principio, luego creí entender que son ellos quienes pueden convertir esos espacios geométricos en ámbitos lúdicos con capacidad para invitar al observador adulto a compartirlos con la misma inocencia.

P.- ¿Cómo ve Ud. El arte en países como Venezuela y Colombia?

R.- Se trata de un problema complejo que hay que analizar desde distintas perspectivas, pero puedo hacer una tentativa, que inevitablemente será meramente aproximativa, estrictamente personal y enfocada en las artes plásticas. Aunque mi opinión pudiera parecer un punto de vista pesimista, no lo es, porque creo de todo corazón en la manera como el arte habita y se manifiesta en y desde los seres humanos. El arte atraviesa una crisis que es global y vemos reflejada en ambos países, pero no en los extremos planteados por Theodor Adorno y su certificado de defunción a la labor artística, aunque si se trata de una crisis cercana a la que plantea Baudrillard en la “Transparencia del mal”. Sintetizando, creo que se ha perdido la brújula y un número importante de artistas (ante todo me preocupan los jóvenes) navegan a la deriva o persiguen espejismos producto de la falta de reflexión, de las deficiencias de la formación artística y un síndrome paradójico: la desinformación del exceso de información. Si hubiese que catalogar (lo cual me disgusta) a los artistas para hacer comprensible el problema, los dividiría en cuatro grupos:

  1. Los artistas que buscan afanosamente un rol protagónico en una ilusoria vanguardia, mediante el seguimiento exhaustivo de los trabajos promovidos por curadores profesionales en otros países.
  2. Los artistas que siguen el vaivén del mercado del arte y realizan una obra condicionada por éste.
  3. Los artistas extraviados en la confusión reinante que no logran encajar en ninguno de los dos primeros grupos y disparan flechas en todas las direcciones y en la más triste oscuridad.
  4. Los artistas que trabajan desde la reflexión consciente (los menos), aquellos que se han preocupado mínimamente por hacerse las preguntas básicas y han hecho un esfuerzo (consciente o inconscientemente) por tratar de aproximarse honestamente a las posibles respuestas de los siguientes interrogantes: ¿qué es el arte, cuál es su función y por qué dedicarse a ello?

Ahora bien, más allá del problema de los productores de arte, está el de los encargados de analizar y difundir dicha producción. Una parte de la responsabilidad recae en quienes ejercen la crítica, en los museos y galerías, mientras el resto depende del interés del público en general. El desempeño exitoso de los museos en ambos países depende tanto del apoyo del estado como del acierto en la gestión de estas instituciones y, si en Colombia dicho apoyo es penosamente tímido, en el caso venezolano es sumamente grave, debido principalmente a la politización de los entes culturales. Actualmente no es posible disfrutar de exposiciones que recuerdo con nostalgia como las que albergó el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas en mejores tiempos, con muestras extraordinarias como la de Francis Bacon, Henry Moore, Robert Rauschenberg, Baltasar Lobo, Lynn Chadwick, Paul Klee o Fernand Léger, por sólo citar algunas entre muchas memorables, tanto de artistas propios como extranjeros. El espacio reservado a la crítica y a la curaduría (dicho en términos muy generales), luce plano, no se hace notar, mientras deja traslucir una continua necesidad de apoyarse en los referentes foráneos en perjuicio de las iniciativas originales fundadas en la investigación. Creo que esto ocurre por la misma ansiedad que padecen los artistas del primer grupo arriba citado y por lo mismo urge una auto revisión del papel de la crítica y su función en el desarrollo cultural. Por otra parte, el papel del público en general (excluyendo aquellos que poseen una formación especializada o un habito cultivado) mantiene una actitud más bien desinteresada que está más acentuada en Colombia que en Venezuela.

P.- ¿Cree Ud. Que en Latinoamérica se le da al arte, el apoyo que requiere?

R.- Supongo que amparados en la recesión, en la falta de recursos y en los múltiples problemas que nos aquejan, en Latinoamérica es frecuente que se recorten los ya exiguos presupuestos culturales. Necesitamos más y mejores espacios de exhibición, mayor estímulo para nuestros artistas, para los estudiantes de arte, para el desarrollo de sus propuestas y se requiere mayor promoción de la actividad cultural en general. Cuando no se tiene la posibilidad de viajar y visitar los grandes museos del mundo, la alternativa es el intercambio, los préstamos de obras, invitar artistas, traer las mejores exposiciones a nuestros museos y acercar el resto del mundo cultural al público Latinoamericano. Es una aspiración costosa en términos económicos y más costosos aún en términos de conciencia y compromiso político, ya que las prioridades suelen ser otras, mientras no se comprenda que la pobreza material se combate también erradicando la pobreza cultural. Hasta que no opere el inaplazable cambio que modifique nuestra escala de valores, seguiremos viendo como el presupuesto de nuestros países destinado a la compra de material bélico (por ejemplo) tiene mayor primacía y crece desmesuradamente mientras la educación y la cultura siguen relegados a los últimos lugares, y sobreviviendo con asignaciones mínimas.

P.-¿Qué respuestas están dando las artes a los inevitables cambios y crisis que vive actualmente el mundo?

R.- Para intentar responder esa pregunta hay que hacerse otra más compleja, que en opinión de algunos es aún insalvable: ¿Qué es el Arte, cuál es su función? Como no puedo dejar de pensar que cualquier cosa que intente decir es insensata pretensión, y que aún así, se trata de una responsabilidad ineludible, voy a delegar parte de ese peso citando J.L.Borges, cuando señaló lo que no es el arte: “No quiero persuadirme que la obscuridad haya sido en momento alguno, meta del arte. Es increíble que generaciones enteras se atareasen a sólo enigmatizar…” Lo que la experiencia me ha enseñado es que las repuestas no se encuentran restringidas a la abstracción de los tratados de estética, ni a los postulados filosóficos, sino fragmentadas y paulatinamente reveladas en los descubrimientos personales. El arte es un intento de proyección a medio camino entre el mundo material y el mundo espiritual, pues empieza y termina en una necesidad arraigada en lo más profundo del hombre, surge como manifestación de su mundo espiritual, e intelectual y actúa como vehículo de transformación en el individuo y en el colectivo. El arte forma parte intrínseca del crecimiento, de la evolución humana y ese crecimiento es vital para la superación de muchas de las dificultades que nos afligen, pues incrementa la sensibilidad y la inteligencia. Consumir arte (no queriendo decir con ello, “comprar” arte) es tan necesario como cualquier otro bien inherente a la subsistencia de la especie.

Situándonos nuevamente en el territorio especifico de las artes plásticas, recordemos que recientemente circuló por los medios impresos y digitales la polémica afirmación de la critico de arte Avelina Léseper, sobre el arte contemporáneo, en la que denunciaba que “La carencia de rigor (en las obras de arte) ha permitido que el vacío de creación, la ocurrencia, la falta de inteligencia sean los valores de este falso arte, y que cualquier cosa se muestre en los museos” Sintiéndolo mucho, coincido en varios puntos con la Sra. Léseper. ¿Y, de tener razón, a qué podemos atribuir semejante situación? En este caso la respuesta es lapidariamente simple: Se trata de obras producidas por artistas pertenecientes al primer grupo catalogado más arriba. Mientras subsista el afán protagónico, la urgencia de trascendencia fácil y efímera, el ansia de sobresalir con la sorpresa ingeniosa, con abstracciones conceptuales de complejidad simulada o con obras calculadamente lindantes en el escándalo, pero carentes de proceso reflexivo, de auténtico propósito investigativo y ante todo de Honestidad, lamentablemente continuaremos siendo testigos de lo que la Sra. Léseper denomina “arte falso”. Jean Baudrillard hace un inquietante retrato de la situación cuando afirma “que el arte se deslíe en los vapores dejados por la orgía, agotado en todos los excesos que actualmente la caracterizan”.

Creo que una porción importante de la producción artística se manifiesta en sintonía con la crisis y con los cambios que estamos viviendo en la medida que equivoca su rumbo y banaliza la búsqueda, lo cual está muy bien hasta cierto punto, porque forma parte del proceso de aprendizaje que nos corresponde como sociedad, como civilización. Afortunadamente esa porción no es el “todo” y muchos artistas continúan en igual sintonía con su momento histórico, pero trabajando desde el compromiso y la honestidad, sin pretender reafirmar una contemporaneidad que les pertenece por derecho, ni entregarse a una nostalgia anacrónica e inaprensible.

Si aceptamos la posibilidad de que el arte es parte intrínseca del alma, entonces podemos asumir que se trata de un ente vivo con el potencial de crecer y evolucionar con nosotros, y ciertamente continua allí, haciendo su trabajo, suscitando la necesidad creativa inherente a los seres humanos, buscando las formas adecuadas de decirse y aprovechando la información y los recursos heredados, tanto como las nuevas herramientas que proporciona la tecnología, muy a pesar de la nota necrológica de Adorno o las postrimerías decadentes que le atribuye Baudrillard.

Entonces el arte debe seguir difundiéndose y llegar al mayor número de personas, ya que lo innegable es que todo aquél que complemente su existencia con el cultivo del arte en todas o en cualquiera de sus manifestaciones, no puede ser sino mejor persona. Una sociedad que se desarrolle sanamente produce, consume y fomenta el arte.

Conozca mucho más de Marino Esquivel a través de sus espacios

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Estudios de Arte Realizados:

1985-1989

Egresado en Artes Visuales (Mención Arte Puro), Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas, Caracas.

1985-1986

Estudios de Dibujo con el Maestro Pedro Centeno Vallenilla

Caracas.

1983-1985

Escuela de Dibujo y Pintura Manuel Osorio Velasco, San Cristóbal Edo. Táchira, Venezuela.

ALGUNAS DE SUS EXPOSICIONES INDIVIDUALES

1998

MOLINO DE VIENTO, Alianza Francesa, Caracas

EXPOSICIONES COLECTIVAS

2012.

  • SUBASTA DE MAESTROS Y JÓVENES ARTISTAS VENEZOLANOS Y COLOMBIANOS. Schaller Design Group. Bogotá.

2010.

  • UN CAMIÓN PARA CANTOR. Subasta Galería Abstracto. El Hatillo, Edo. Miranda, Venezuela

2009

  • EXPOSICIÓN CONTRASTES. Casa de la Cultura Pedro Antonio Ríos, Táchira.

2008

  • ll EXPOSICIÓN Y SUBASTA A BENEFICIO DE FUNDAPREVISIÓN, Sala Cabrujas, Caracas.

2007

  • FIA 2007, Museo Lia Bermudez, Maracaibo, Edo. Zulia, Venezuela.

2006

  • PLATOS POR LA VIDA, Galería Freites, Caracas.
  • ZERO, Galería Instituto de Diseño Arias, Caracas.
  • SÍMBOLOS, Galería Bortot. Carcas.

2005

  • EQUINOX, 1800 Gallery, Caracas
  • POR AMOR AL ARTE, Galería Art3, Caracas.

2004

  • COLECTIVA NOVARTIS, Sala Novartis, Caracas
  • UNA VISIÓN VENEZOLANA, Festival Internacional de la Cultura, Sucre, Bolivia.
  • ARTE POR LA PAZ, , Fundación Banco Industrial de Venezuela, Caracas.
  • VUELTA, Galería el Galpón, Margarita, Edo Nueva Esparta, Venezuela.

2003

  • COLECCIÓN BANCO INDUSTRIAL DE VENEZUELA, Fundación Banco Industrial de Venezuela, Caracas.
  • VUELTA, Alianza Francesa, Caracas
  • II EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE ARTE BOLIVIA, Casa de la cultura Franz Tamayo, La Paz, Bolivia.

2002

  • COLECTIVA NOVARTIS, Sala Novartis, Caracas
  • COLECCIÓN DE ARTE CONTEMPORANEO DEL BANCO INDUSTRIAL DE VENEZUELA, Hotel Tamanáco, Caracas.
  • COLECTIVA COMUNICCIÓN POR LA PAZ, ANIVERSARIO DE LA ESCUELA DE COMUNICACION SOCIAL, Universidad Santa Rosa de Lima, Caracas.
  • PRESENCIA, Fundación Banco Industrial de Venezuela y Hotel Tamanáco, Caracas.
  • PEQUEÑOS FORMATOS-GRANDES MAESTROS, Galería Espiral, Caracas.

2001

  • CALIDOSCOPIO, Centro para las Artes Arturo Michelena, Fundación Banco Industrial de Venezuela, Caracas.
  • GRANDES MAESTROS Y JÓVENES ARTISTAS, Galería Li, Caracas.
  • OCHO VENEZOLANOS – OCHO VISIONES, Fundación Casa Simón Bolívar de la Habana, Cuba.
  • FLORICULTURA, Galería de la Corporación Andina de Fomento, Caracas.
  • REINAS DEL CIELO, Universidad Santa María, Caracas.
  • EL CIRCO DE TIZA, Diseño escenográfico para el taller Permanente del Arte Escénico Circense, XIX Festival de Teatro de Occidente, Guanare Edo. Portuguesa, Venezuela.
  • COLECTIVA NOVARTIS, Sala Novartis, Caracas.
  • XIII SALON INTERNACIONAL HEROUVILLE, Castillo de Beauregard, Normandía, Francia.
  • SALON MUNICIPAL DE ARTES VISUALES “ JUAN LOVERA”, Centro para las Artes Arturo Michelena, Fundación Banco Industrial de Venezuela, Caracas.

1999

  • EXPOSICION NOSOTROS, Centro de Arte La Cuadra, Caracas.

1998

  • EXPOSICION NOVARTIS, Sala Novartis, Caracas.

1996

  • UNA SEÑAL, Galería Señal, Maturín, Edo. Monágas, Venezuela.

1994

  • TERCERA EDICION DE TERRA ORA PRO NOBIS, instalación con el colectivo Experimental Urbano, Caicara del Orinoco, Edo. Bolívar, Venezuela.
  • VII BIENAL DE DIBUJO DE CARACAS, Museo de Artes Visuales Alejandro Otero, Caracas.
  • SOLO VA Y VIENE, NANA, INPRONTU OHIO, de Samuel Beckett, del Proyecto Públicas Escenas y el Colectivo Experimental Urbano, Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo, Caracas. Sala Rajatabla, Ateneo de Caracas.

1993

  • SEGUNDA EDICION DE TERRA ORA PRO NOBIS, instalación con el Colectivo Experimental Urbano, XVIII Salón Aragua de Maracay, Venezuela.

1992

  • PRIMERA EDICION DE TERRA ORA PRO NOBIS, instalación con el Colectivo Experimental Urbano, I Salón Barro de América, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber.
  • EL HOMBRE ARAÑA, con el grupo ART-O de Caracas, (equipo creativo), IX Festival Internacional de Teatro de Caracas.
  • EL CONQUISTADOR (MITO DEL GUERRERO), actor en el vídeo de Manuel Álvarez, Bienal de Cine y vídeo, La Habana, Cuba.

1991

  • XVI SALON ARAGUA DE MARACAY, Venezuela.
  • VI BIENAL DE ARTES GRAFICAS LUISA PALACIOS, T.A.G.A. Caracas.
  • MULTIMEDIA NI LO UNO NI LO OTRO KIERKEGAARD, del Colectivo Experimental Urbano, E.A.V. Cristóbal Rojas, Caracas.
  • CONCIERTO BARROCO, homenaje a Alejo Carpentier, multimedia del Colectivo Experimental Urbano, I Festival Juvenil de Teatro y Danza, Caracas.

1990

  • QUAD?, De Samuel Beckett, (equipo escenográfico) para el grupo ART-O de Caracas, VIII Festival Internacional de Teatro de Caracas.

1989

  • ESCULTURA “89”, Ateneo de Caracas.
  • COLECTIVA GALARTE, Sala Galarte, Caracas.
  • LA VISION CIRCULAR DEL DIOS DE LA IMAGEN, Galería Manuel Osorio Velasco, San Cristóbal, Edo. Táchira, Venezuela.

1988

  • UNA PROPUESTA, UNA RESPUESTA, E.A.V. Cristóbal Rojas, Caracas.
  • ESCULTURA EN EL TALLER “23”, E.A.V. Cristóbal Rojas, Caracas.
  • PROYECTO ENCUENTRO NACIONAL DE ARTE, Sala Sidor, Ciudad Guayana, Edo. Bolívar, Venezuela.
  • PERFORMANCE EN HOMENAJE A LUCIO FONTANA, E.A.V. Cristóbal Rojas, Caracas.

1987

  • EXPOSICION DEL TALLER METROPOLITANO DE ARTES VISUALES, Caracas.
  • ÚLTIMAS INSTANCIAS; ADQUISICIONES HUMANAS: Galería Manuel Osorio Velasco, San Cristóbal, Edo. Táchira, Venezuela.

1986

  • EXPOSICION EN LA GALERIA ESPIRAL, E.A.V. Cristóbal Rojas, Caracas.
  • ENCUENTRO EN EL TALLER MADERA VIVA, Caracas.

1985

  • 1er CONCURSO DE PINTURA. CIRCUITOS CULTURALES DEL ESTADO TÁCHIRA. Galería Manuel Osorio Velasco. Táchira.

1983

  • SALON BICENTENARIO, Ateneo de San Cristóbal, Edo. Táchira, Venezuela.
  • II SALON DE PINTURA Y ESCULTURA, Chinácota, Colombia.

Invitado en representación de Venezuela.

OTRAS ACTIVIDADES DE MARIANO ESQUIVEL:

Diseñador gráfico e ilustrador, diseñador escenográfico, diseñador de stands publicitarios y domis para diversas empresas desde 1990.

Curador y coordinador de montajes de exposición tales como:

  • EL FUEGO QUE NO QUEMA, muestra individual de Roger Herrera, Galería América, Caracas, 1999.
  • ALQUIMIA DEL TIEMPO. LOS NUEVOS DIOSES, Muestra individual de Ricardo Laverde y Camilo Cruz, Alianza Francesa, Caracas, 1998.
  • DOBLE VERDAD-VALORES ETERNOS, Muestra colectiva, Alianza Francesa, Caracas 1995.
  • BESTIARIUM, muestra individual de Bruno García, Galería Art and Craft, Caracas, 2005.
  • DEMIOURGOS, muestra individual de Bruno García, Museo Trapicue de los Clavo, Boconó, Edo. Trujillo, Venezuela, 2005.
  • HETIROI PEZETAIROI, muestra individual de Bruno García, Galería Art and Craft, Caracas, 2006.
  • DELIRIO SOBRE EL CATATUMBO, Instalación de Jaier Hidalgo, Vll Salón Pirelli de Jóvenes Artistas, Museo de Arte Contemporaneo de Caracas, 2007.

Cofundador y Miembro del COLECTIVO EXPERIMENTAL URBANO desde 1990.

Escritor de ensayos, textos de presentación para artistas y poemas que han sido publicados junto con dibujos en catálogos, revistas y periódicos en Venezuela y el exterior.

Hasta la próxima

Carlos Iván Ontiveros Carivano

Reservados todos los derechos de autor.

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El contenido de los textos aquí publicados es de exclusiva responsabilidad de los autores y no compromete a la Corporación La Astilla en el Ojo.

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El Sí a la paz avanza con las antorchas

Círculo vicioso

4 Comentarios

  1. Hola, primero que todo Mariano esquivel como persona y como artista es excelente, de eso no tengo mayor duda por que lo conozco y actualmente trabaja en una corporación donde yo estoy por graduarme ce-art. Pero Mariano como docente NO tiene las cualidades BÁSICAS esenciales de un docente promedio, si claro un vida artista muy amplia en el arte y y tendrá experiencia en todo lo que quiera, pero específicamente en Ce-art y otras entidades artísticas deberían tener en cuenta que no es un persona enfocada en la pedagogía esta persona tiene experiencia laboral en cualquier cosa menos en el campo de la educación.

    1. Contrario a lo que manifiesta Daniela, considero a Mariano Esquivel como un maestro ejemplar. Así como ella, también soy estudiante de Ce-art, y ciertamente he construido mi posición artística en el área técnico profesional de diseño sin limitación alguna, gracias a la pluralidad de pensamientos artísticos y filosoficos que este gran profesor nos impregna en sus clases. Así las cosas y con el mayor respeto lo digo, si a Daniela le parece que la calidad de un profesor depende del número de veces en que este deba repetirle como hacer las cosas, pues es mejor que se devuelva a primaria.

      1. Mira con todo respeto estoy dando mi punto de vista y creo que cualquier persona esta libre de hacerlo, no es para devolverme a la primaria y si me devuelvo a la primaria que este personaje se haga un cursito en educación, por que si estoy pagando ($) por una educación ” superior” exijo una educación de calidad y esta persona no es dicha de esta, aclaro que es una persona extraordinaria y tiene un gran talento.

  2. No muchos docentes en educación superior tienen el recorrido y amplia experiencia como Mariano Esquivel, yo como egresado de la facultad de Artes de La Universidad Nacional de Colombia puedo decir que como persona, como artista y como docente, Mariano no es menos que ninguno de quienes nos enseñaron con tal entrega en sus aulas. Bien Mariano!… Felcidades.

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